- Productores de Jilotlán de los Dolores también reportan que estos reptiles consumen insectos en las huertas de cítricos
Por Salvador Y Maldonado Díaz
Tazumbos, Jalisco. 27 de agosto de 2026.- Las iguanas cumplen una función importante en el equilibrio de los ecosistemas agrícolas mediante la dispersión de semillas y el consumo de algunos insectos.
En las huertas de limas de Tazumbos, municipio de Jilotlán de los Dolores, productores han observado la presencia de estos reptiles entre los árboles y la vegetación que rodea los cultivos.
Andrés Paz, productor hortícola de la localidad, explicó que las iguanas forman parte de la fauna que habita en las plantaciones de cítricos y participan en la dinámica natural de las huertas.
Aunque su alimentación es principalmente vegetal, también pueden consumir insectos. Su dieta incluye hojas, flores, frutos, semillas y brotes tiernos, dependiendo de la edad de los ejemplares y de la disponibilidad de alimento.
Al desplazarse y alimentarse de frutos, las iguanas pueden transportar semillas hacia otros puntos. Algunas permanecen viables después de pasar por su sistema digestivo y posteriormente germinan lejos de la planta de origen.
Esta función contribuye a la regeneración de la vegetación y a la diversidad de plantas presentes en los espacios donde habitan.
La presencia de iguanas también se conserva en zonas rurales y costeras de Jalisco, entre ellas áreas del municipio de Puerto Vallarta, donde encuentran alimento, refugio y condiciones para reproducirse.

Aprovechamiento debe cumplir la ley
La carne de iguana forma parte de diferentes prácticas alimentarias. Sin embargo, su captura y aprovechamiento no dependen únicamente de respetar el ciclo reproductivo.
Las iguanas son fauna silvestre y su posesión, traslado, comercialización o consumo deben cumplir las disposiciones ambientales, las temporadas autorizadas y los requisitos para acreditar su procedencia legal.
La captura sin autorización y la destrucción de sus zonas de refugio pueden reducir sus poblaciones y afectar las funciones ecológicas que realizan, entre ellas la dispersión de semillas.
Los productores pueden contribuir a su conservación evitando destruir nidos, refugios y vegetación utilizada por estos reptiles, además de denunciar su captura o comercialización ilegal.