Sader Jalisco advierte que política federal para el campo empobrece a productores y afecta al maíz
• Las políticas son contradictorias: se apoya al pequeño productor, pero se descuida al mediano y al grande, lo que hace inviable la política de soberanía alimentaria.
• La escasa inversión pública y la desaparición de instituciones dejan como única opción al agricultor y ganadero el crédito caro.
• El “castigo” a los productores nacionales reduce siembras y cosechas y pone a México en mayor dependencia del maíz transgénico de EE.UU., advierte el titular de la Sader Jalisco.
Agustín del Castillo
El proyecto para el campo de la Cuarta Transformación es contraproducente para México y Jalisco, pues pretende alcanzar “la soberanía alimentaria”, reducir la dependencia de los productos extranjeros y sacar de la pobreza a los habitantes rurales. Pero en los hechos, la producción se reduce, los agricultores y ganaderos, que podrían generar el volumen necesario para alimentar un país de 130 millones de habitantes, tienen obstáculos crecientes y apoyos a la baja, cada vez se importa más desde los Estados Unidos y la pobreza no tiene un proyecto viable y sostenible para reducirla.
El tema es la preocupación central del secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Jalisco, Eduardo Ron Ramos, quien señala que discriminar a los medianos y grandes productores es un camino seguro para aumentar la dependencia alimentaria del exterior.
Jalisco es, desde hace décadas, el principal productor agropecuario del país. Aporta alrededor de 13 por ciento del producto interno bruto nacional en el sector, y destaca con el primer lugar en la producción de huevo, leche, carne de cerdo, agave y maíz de temporal. Cualquier cambio de las políticas le afecta de manera crítica, dado que tiene hasta dos millones de hectáreas en producción y un centenar de sus municipios tienen su economía basada en los productos del campo.
A Ron Ramos, presidente municipal de Etzatlán de 2015 a 2018, diputado federal por el Distrito 1 de Jalisco en la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados (2018-2021) y posteriormente, diputado local en la LXIII Legislatura del Congreso del Estado de Jalisco (2021-2024), le preocupan las consecuencias de la visión de país que se pretende implantar desde el gobierno federal, y que ha motivado las protestas airadas de los productores de maíz. Esta es la conversación que sostuvo con COMUNICAMPO.

-Jalisco es el primer productor nacional agropecuario y nos interesa mucho saber cómo está la autoridad estatal paliando el problema derivado del cambio de políticas federales muy importantes, por ejemplo, lo que hemos visto recientemente con los precios de garantía, el caso del maíz.
– Se crea una institución que se llama ASERCA (Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria), que era la encargada de comercializar el maíz a nivel nacional y tenía dos partes clave para que le fuera bien al pequeño, al mediano y grande productor, ¿no? Porque en aquellos momentos no había esta división o o este clasismo a la inversa, yo lo digo, en el tema de los productores. Al final del día, de lo que trataba esta política pública federal era establecer un precio objetivo y un contrato de garantía, porque va en dos rumbos: es tener un precio objetivo que garantice la rentabilidad del productor de maíz y por otro lado un contrato de garantía con la industria para tener la certeza que se va a comercializar ese maíz. Lamentablemente, en el 2019 prácticamente desaparecen Aserca, pero lo peor es que a siete años no existe una política pública federal de ordenamiento del maíz. Es decir, nosotros como estado, hablo por todos los estados productores de maíz, lo tenemos muy complicado; es imposible hacer una buena campaña de ordenamiento del maíz sin el acompañamiento de la federación, porque la federación tiene que ser el rector y entonces sumar a los estados en una política nacional, ¿por qué? Porque acuérdense que el maíz es un commodity, se cotiza a nivel internacional, no podemos decir que solamente Jalisco produce o solamente Michoacán, entonces precisamente tiene que haber una política federal, que nos convoquen y nosotros subirnos a esta política. Lamentablemente, ahorita el programa de precios de garantía es insuficiente porque son muy poquitos los beneficiarios. Ha habido años que ni siquiera han pagado este precio de garantía a productores beneficiados.
Ron Ramos señala ejemplos: “Tenemos casos en Jalisco donde no les pagaron hace 2 años; el caso de Ameca, de San Martín Hidalgo, y es lamentable la cantidad de dinero que le destinan a estos pequeños programas para pequeñas productores, para muy poquitos productores, es totalmente insuficiente. Necesitamos articular una política federal, no inventar el hilo negro. Ya sirvieron en el pasado los presupuesto y los contratos de garantía, de manera que tenemos que buscar un esquema parecido o similar, como quieran llamarle, pero volver a eso”.
– Han estado, supongo yo, en diálogo con la Secretaría de Agricultura a nivel federal, pero ¿hay posibilidades de que realmente den marcha atrás y digan: ‘vamos a recuperar lo que funcionaba bien’?
– La esperanza muere al último. A mí me gustaría que pasara eso. Nosotros a partir de que se dieron los bloqueos estuvimos, por instrucción del gobernador Pablo Lemus y por convicción, siempre del lado de los productores, porque sabíamos y sabemos que tienen toda la razón del mundo. Hay un abandono de los productores del maíz y en general del campo por parte de la federación […] fuimos el primer estado que levantó la voz en acompañar al gobierno federal con un apoyo económico, un tema que está muy complicado, al final del día se logró un consenso, se logró una negociación, se lograron 5,800 pesos de la Federación, 150 más de los estados de la región de El Bajío, pero está siendo insuficiente porque ahora falta el tema de la comercialización. ¿Qué pasó? Hay mucho inventario en México de maíz, maíz que se trajo se importó muy barato y ahorita estamos teniendo broncas muy fuertes para desplazarlo. De hecho, el primer comunicado de la Federación es que solamente iba a ser apoyado el maíz blanco para consumo humano. Ya se cambió, afortunadamente, es maíz blanco para el consumo que sea, es decir, ya entra el sector pecuario y también se le va a apoyar al productor, ¿por qué? Porque las compañías harineras están sobreinventariadas. En Jalisco, lo que estamos haciendo desde la secretaría es la gestión con el sector pecuario para que sustituya las compras internacionales y compre a nuestros productores.
Sin embargo, añade, “lamentablemente nuestra gestión queda en gestión, porque obviamente no podemos llegar a más, porque es un tema un acuerdo entre privados, pero todos los días estamos tocando la puerta…”.

UN CAMPO SIN INVERSIÓN Y SIN CRÉDITO
– Ahora, en el pasado, antes de que empezaran eh estas políticas de liberación del maíz, efectivamente había precio de garantía, pero había mucho más dinero para comprar, Conasupo tenía un papel dominante en el mercado. Ahora como que pareciera que se quedó en buenas intenciones porque no hay dinero suficiente…
– Es que mira, tenemos que entender que el sector del maíz es un tema de seguridad nacional. Porque acuérdate que la FAO recomienda mínimo tener el 70% de autosuficiencia y con esta política ya hemos caído al 48 o 47% de autosuficiencia. Es gravísimo porque el maíz es parte de la canasta básica. Tú imagínate que hubiese una guerra con Estados Unidos y entonces nos cierran el suministro de maíz, ¿cómo vamos a alimentar a los mexicanos? […] ¿Pero qué tiene en particular Estados Unidos? Ellos le apuestan al productor y a la continuidad del productor y al desarrollo del productor y es por eso que acaban de asociar otro paquete multimillonario de apoyo a los a los productores de maíz, porque saben que los precios van a la baja y no pueden dejar de producir maíz. ¿Qué necesitamos en México? Precisamente que haya también una bolsa muy grande de la Federación, de la Secretaría federal, que se destine a un esquema de compensación, es decir, por una parte tenemos que buscar un esquema adecuado de coberturas para garantizar, pero las las coberturas no nos garantizan un precio. Al final tiene que ser un existir una bolsa para para un esquema de compensación, es decir, si no se llega al precio objetivo, tiene que entrar directamente el Gobierno Federal precisamente a poder llegar a ese precio objetivo para compensar la pérdida de valor del maíz y que al final del día, por un lado, buscar que no aumente la inflación y que al consumidor le llegue a buen precio la tortilla, pero por otro lado, que al productor de maíz le siga yendo bien, y esa es la política asertiva que debe de existir en el Gobierno Federal, obviamente con acompañamiento también de los estados, en sus proporciones.
– Antes de 2018 también hubo situaciones internacionales, los precios siempre varían porque a veces hay mucha cosecha, a veces hay poca, se presentan heladas, hay muchas circunstancias que hacen que el valor del maíz crezca o decrezca. Pero llama la atención que de 2018 para acá, pareciera que nos quitamos las herramientas para poderlo enfrentar, cuando se supone que lo que busca explícitamente este gobierno federal es la autosuficiencia alimentaria.

– Sí, y aparte quitaron, precisamente por no tener una política, todo lo que necesitaba un productor para ser más eficiente, quitaron Financiera Rural, entonces, de un esquema que permitía al productor obtener un crédito blando, ahora se tiene que ir a que precisamente a Sofomes (sociedades financieras de objetivos múltiples) particulares o que el mismo centro de acopio los financie, con unas tasas muy elevadas que contrastan con las que prestaba Financiera Rural. Ojo, y no lo digo en mal plan por los centros de acopio, porque ellos obviamente bajan el dinero de Sofomes o de bancos comerciales y pues obviamente su tasa de interés es mucho más alta. Pero lo cierto es que ya no tenemos mecanismos para apoyar a los productores y estoy hablando de pequeños productores, medianos y grandes.
Otro grave error, advierte el funcionario, “es que nosotros en las mesas de la casa vemos tortillas, vemos maíz, no vemos si quien vendió ese maíz es pequeño, mediano o grande productor, y creo que la política de solo apoyar a los pequeños es un clasismo a la inversa, mal utilizado. Aquí no podemos sesgar el apoyo, porque el productor de maíz, llámese pequeño, mediano, grande, necesita un apoyo..”.
Ron Ramos recuerda que los subsidios son normales en todos los países. Y que si la política objetivamente buscada es la autosuficiencia, la soberanía, no se debe perder de vista que 80% de los productores mexicanos general alrededor de 20% del grano, mientras 20% generan casi 80%. Es contradictorio solo apoyar al segmento bajo, pues no se traducirá ese apoyo en una soberanía alimentaria.

CON LOS TRANSGÉNICOS TOPAMOS
– Y como elemento adicional, está otra contradicción, con la importación de transgénicos.
-…yo no quiero polemizar con el tema de los transgénicos, porque siempre es un tema de un debate. Lo único que te digo es que usar transgénicos ayuda a reducir costos al productor, es evidente. Pero da mucha risa que legislan primero para que se prohíba la siembra de transgénicos en México. Entonces, pasan muchos temas que darían para otra entrevista, pero todo lo que nos consumimos a través de la proteína animal, pues es de maíz transgénico que se importa de Estados Unidos, entonces, no hay una lógica en decir, ‘te prohíbo sembrar, pero pues sí los puedes consumir; quedamos totalmente en desventaja. Yo le he externado en reuniones en México, en la Secretaría de Agricultura, que con los transgénicos tú no puedes parar ahorita la importación de maíz amarillo de Estados Unidos porque hay un tratado de libre comercio, es la realidad, hay que hablar con la verdad. Pero lo que sí podemos hacer es establecer que en la industria de la masa, la tortilla y la tostada, se prohíba introducir transgénicos. Y entonces así le das prioridad al maíz blanco nacional en vez de que llene la industria de maíz importado transgénico.
– ¿Pero qué pasa si no producimos suficiente maíz blanco? ¿Vamos a tener que comprar de fuera?
– Recuerda que en tema de maíz blanco para la industria harinera sí somos autosuficientes aún. El tema es que están sustituyendo esa producción nacional por el importado que viene a mucho muy bajo costo. Entonces, digo, tú no puedes parar la importación por un tema de Temec, y por muchas aristas, pero sí pueden modificar la norma. Y aparte es una facultad del ejecutivo federal modificar una norma, lo he puesto sobre la mesa, he dado entrevistas y he dado posicionamientos en este sentido, pero no somos la autoridad federal, no depende de nosotros.
– Ahora, eso significa que no sabemos si el maíz transgénico está llegando a las mesas de los mexicanos, porque no está claro que ese maíz que se importa no se meta para la producción de tortilla…
– Totalmente de acuerdo. Son son informaciones que no manejamos, pero seguramente también está dentro de la industria harinera. Todo el maíz que se produce en Estados Unidos es transgénico […] cuando empezó la controversia en este tema, existió un panel donde las autoridades federales de México nunca pudieron acreditar el daño a la salud por los transgénicos, entonces la controversia la ganaron los estadounidenses, que siguen comercializando ese maíz.
– Pero también hay otro tema: estamos viviendo tiempos de cambio climático y de repente se pueden presentar eventos meteorológicos extremos que hagan que se pierda una cosecha. Se tenía un apoyo para el productor, para enfrentar estos eventos, el aseguramiento para que pudiera solventar algún desastre de este tipo. ¿Se cuenta con este tipo de apoyos en este momento?
– A nivel federal, no; a nivel estatal sí hemos tenido una partida precisamente por riesgos catastróficos, con lo que no le resuelves el problema al productor que enfrenta una crisis, granizo, helada, sequía, pero pues sí lo ayudas en algo. Pero a nivel federal no tenemos un fondo de contingencia para estos temas y eso es muy lamentable.

¿QUÉ HACEMOS CON LOS POBRES?
– Finalmente, vayamos al tema del combate a la pobreza. Hay una búsqueda de la autosuficiencia alimentaria que ya con todos los datos que nos has dado se demuestra que no estamos caminando hacia allá. Pero además se busca eliminar la pobreza rural. ¿Por lo menos le hemos pegado o tampoco?
– Estamos retrocediendo. O sea, creo que el tema que se anuncia con tantos aplausos, pero yo sigo viendo mucha pobreza rural. No hay apoyos a nivel federal precisamente para proyectos productivos, que es el mecanismo para que la pobreza se reduzca y la gente pueda autogestionarse; Jalisco hace su parte: hemos ya logrado en un año muchos proyectos productivos para abatir la pobreza rural, con ejemplos. Está el tema del nopal forrajero en la zona norte de Jalisco, que es una zona muy pobre, donde ya estamos en cinco municipios y queremos llegar a los diez este año, para que la gente lo use para su ganado -la región tiene un amplio vocacionamiento ganadero- e incluso en su alimentación, pues el nopal tiene muy altas propiedades nutricionales. Tenemos que apoyar proyectos productivos con vocacionamiento territorial.
